portal para defensores de derechos humanos y el medio ambiente

SITUACIÓN DE DEFENSORES Y DEFENSORAS AMBIENTALES EN EL MUNDO

2015 ha sido el peor año registrado para los asesinatos de defensores y defensoras ambientales. En promedio, durante 2015, más de tres activistas fueron asesinados cada semana, mientras muchos más fueron amenazados, atacados, desaparecidos o encarcelados por defender sus derechos y el medio ambiente.

 

El medio ambiente es un nuevo campo de batalla para los derechos humanos. A medida que aumenta la demanda de productos como la madera, los minerales y el aceite de palma; los gobiernos, las empresas, e incluso los delincuentes, explotan los recursos naturales con poca consideración por las personas que viven en ella. Los que se oponen a la explotación de estos recursos o a la transformación del ambiente, se sitúan en la línea de fuego de las fuerzas del Estado, las compañías privadas de seguridad y un mercado próspero para asesinos por contrato.

 

Asesinatos: El alto costo de la defensa ambiental

 

El Relator Especial de las Naciones Unidas para la situación de los Defensores de Derechos Humanos ha resaltado que que quienes trabajan en asuntos de tierra y medio ambiente se encuentran en situaciones más riesgosas que otros defensores. Por su parte, el Relator Especial para los derechos de los pueblos indígenas, afirmó que ‘el patrón de los asesinatos (a los defensores ambientales) se está volviendo epidémico’.

 

El conocido asesinato de Berta Cáceres en Honduras en marzo de 2016 ejemplifica lo que Global Witness ha mostrado como un fenómeno generalizado, el cual no está siendo abordado por los Estados con medidas adecuadas de protección.

 

  • Global Witness documentó 185 asesinatos en 2015, un aumento del 59% comparado con 2014.

  • Los países más peligrosos fueron Brasil (50 asesinatos), Filipinas (33) y Colombia (26).

  • Casi el 40% de las víctimas pertenecían a pueblos indígenas.

  • Las industrias mineras y extractivas estuvieron relacionadas con la mayoría, 42, de estos asesinatos.

  • La agroindustria (20), proyectos hidroeléctricos (15) y tala (15) también estuvieron dentro de los principales negocios relacionados con los asesinatos de DDMA.

 

Muchos asesinatos registrados ocurrieron en aldeas remotas o en selvas tropicales aisladas. Dada la ausencia de estadísticas oficiales fiables en muchos países, es probable que el verdadero número de muertos sea mucho mayor.

 

Por cada asesinato que Global Witness puede documentar, muchos otros no pueden ser verificados o no son reportados.

 

Por cada vida perdida, muchas más son arruinadas por la violencia en curso, las amenazas y la discriminación.

 

Impunidad y responsabilidad

 

En todo el mundo, la colusión entre los Estados y los intereses corporativos ha evitado que muchos de los responsables de los crímenes contra los DDMA sean llevados ante la justicia. De los casos documentados, Global Witness ha descubierto que 16 de estos homicidios estaban relacionados con grupos paramilitares, 13 con el ejército, 11 con la policía y 11 con la seguridad privada; sugiriendo la existencia de vínculos estatales o corporativos.

 

Hay pocas pruebas de que, en los casos reportados, las autoridades hayan investigado plenamente los crímenes o hayan tomado medidas para que los responsables de los crímenes respondan.

 

La falta de consecuencias aparentes para la mayoría de los perpetradores y la impunidad que rodea a los ataques contra los DDMA, coloca a este grupo de defensores de derechos humanos en un alto nivel de riesgo.

 

Criminalización y otros riesgos elevados

 

La encuesta de Global Witness de 2015 encontró que la criminalización de los defensores se está convirtiendo en algo cada vez más común, particularmente en África, donde los gobiernos y las compañías están usando medidas legales para atacar a los activistas y obstruir su trabajo. En 2015, una coalición de 39 organizaciones reveló que esto también es una amenaza importante para los defensores de la tierra y el medio ambiente en América, donde los activistas suelen ser sometidos a la aplicación arbitraria de leyes vagas, ambiguas y mal definidas.

 

En todo el mundo, los defensores de la tierra y del medio ambiente son estigmatizados por los medios de comunicación, las empresas y las campañas de difamación del gobierno como "anti-desarrollo", criminales o incluso terroristas. Esta estigmatización hace que los DDMA sean aún más vulnerables.

 

Un plan de 5 puntos para defensores ambientales

 

Una acción urgente y significativa para poner fin al aumento de la violencia contra los defensores de la tierra y del medio ambiente es vital, no sólo como una cuestión de justicia y derechos humanos básicos, sino también como una cuestión de supervivencia colectiva. Estos individuos son los custodios de los recursos naturales del planeta; recursos que están siendo amenazados por el cambio climático acelerado y otras crisis ambientales.

 

Los gobiernos, las empresas y la comunidad internacional deben hacer más para responder a los ataques e intimidaciones contra estos guardianes del medio ambiente. En todo el mundo, es necesario que se adopten medidas coherentes, coordinadas y jurídicamente vinculantes para:

  1. Proteger a los activistas de la tierra y del medio ambiente en riesgo de violencia, intimidación o amenazas.

  2. Investigar los crímenes, incluidos sus autores corporativos y políticos, y llevar a los criminales ante la justicia.

  3. Apoyar el derecho de los activistas a decir "no" a los proyectos en su tierra, y asegurar que las compañías busquen proactivamente su consentimiento.

  4. Asegurar a las víctimas y sus comunidades el acceso a mecanismos judiciales idóneos y a la justicia, haciendo que los responsables rindan cuentas, proporcionándoles compensación y asistencia, y revisando la viabilidad de proyectos que resulten polémicos por sus posibles efectos sobre el medio ambiente.

  5. Resolver las causas subyacentes de la violencia contra los defensores, reconociendo formalmente los derechos de las comunidades a sus tierras y combatiendo las prácticas corruptas que afectan a los sectores de recursos naturales.